Sepulcros de los Quiñones
- The Hispanic Society
of America (HSA).
Ubicación
- Nueva York, Estados Unidos.
- Galería de Escultura
- (Sede de Audubon Terrace).
Números de inventario
- D266 (Suero de Quiñones)
- D267 (Elvira de Zúñiga).
Este es un informe de investigación sobre los sepulcros de los Quiñones, procedentes del Monasterio Real de Santa María de Nogales, actualmente custodiados por la Hispanic Society of America en Nueva York.
Resumen del Activo
- Se trata de un conjunto de dos estatuas yacentes de estilo renacentista tardío (manierista), talladas en alabastro de alta calidad. Representan a Don Suero de Quiñones (fallecido en 1590) y su esposa Doña Elvira de Zúñiga (fallecida en 1583). Estas piezas formaban parte de un monumento funerario de gran envergadura ubicado originalmente en el presbiterio de la iglesia del Monasterio de Santa María de Nogales (León), panteón familiar de los Condes de Luna.
Autoría y Técnica
- Autor*: Pompeo Leoni (Arezzo, c. 1533 – Madrid, 1608) y su taller. Leoni fue el escultor de cámara de Felipe II y es responsable de los cenotafios reales de El Escorial.
- Técnica:Talla en bulto redondo sobre alabastro. La técnica destaca por el virtuosismo a la hora de plasmar las diferentes texturas en la piedra. Imita la caída de las telas, la profundidad de los encajes (grogueras) y la dureza de la armadura con una precisión casi pictórica.
- Estado de conservación: Excelente. A diferencia de las ruinas del monasterio original, las piezas conservan la práctica totalidad de sus detalles anatómicos y decorativos, con una pátina natural propia del paso del tiempo sobre el alabastro.
*Cabe desatacar una discrepancia en la autoría de los sepulcros. Existen estudiosos que atribuyen la autoría a Francisco de la Maza. Ver artículo en academia.eu
Análisis Artístico
- Don Suero:Aparece representado con un traje cortesano de su época, con la espada en la mano. Dandole así una perfecta representación de un caballero cristiano y hombre de armas.
Aparece representado como un caballero cristiano y hombre de armas. Viste una armadura completa de gran realismo, con las manos juntas en oración. A sus pies, un león (símbolo de valor y del linaje de los Quiñones/Luna). - Doña Elvira: Viste el traje cortesano de la época de Felipe II, con una gorguera de lechuguilla extremadamente detallada. Sostiene un libro de horas entre sus manos, símbolo de piedad. Su rostro refleja la serenidad idealizada del Renacimiento.
- Estilo: Manierismo clasicista. Se observa la influencia de la escultura funeraria imperial, buscando la inmortalidad a través de la representación noble y devota.
Antecedentes de la Familia
- Los Quiñones eran los poderosos Condes de Luna, una de las familias nobles más influyentes del Reino de León. El Suero de Quiñones representado aquí no es el del famoso «Paso Honroso» (que vivió en el siglo XV), sino su descendiente directo, quien mantuvo el patronazgo sobre el Monasterio de Nogales. La familia utilizó el monasterio como símbolo de su estatus socio-político, convirtiéndolo en un centro de poder religioso y económico.
Monasterio Real de Santa María de Nogales
Relación con el Pensamiento de la Época
Los sepulcros reflejan la Contrarreforma:
- Linaje: La necesidad de reafirmar la antigüedad y nobleza de la sangre.
- Salvación: La postura orante subraya la preocupación por la vida eterna.
- Orden Social: El uso de materiales caros (alabastro) y artistas de la corte (Leoni) posicionaba a los Quiñones en el círculo íntimo del poder español.
Cadena de Custodia y Proveniencia
- Siglo XVI – 1913: Permanecieron en el Monasterio Real de Santa María de Nogales.
- Siglo XIX: Tras la Desamortización de Mendizábal, el monasterio entra en ruina y abandono.
- 1913: El conjunto es vendido por los herederos de la casa ducal (posiblemente a través de intermediarios y anticuarios) ante el estado ruinoso del convento.
- Adquisición: Fueron adquiridos por Archer Milton Huntington, fundador de la Hispanic Society, en el mercado de arte internacional (posiblemente en París o Londres, donde terminaban las exportaciones de arte español de la época).
- Actualidad: Piezas centrales de la colección de escultura de la HSA en Nueva York.
Dimensiones y Material
- Material: Alabastro (procedente probablemente de canteras aragonesas o de Guadalajara).
- Dimensiones aproximadas: Longitud de 210 cm cada uno; anchura de 70-80 cm.
Valor Histórico
- Valor Histórico: Incalculable. Son piezas clave para entender la escultura funeraria del siglo XVI en España y la importancia de la nobleza leonesa.
Datos Curiosos
- Confusión de Identidad: Muchos visitantes creen que es el Suero del Paso Honroso, pero la armadura y el estilo artístico lo sitúan claramente 150 años después.
- El Detalle de las Manos: En el sepulcro de Doña Elvira, el detalle de los anillos y las venas de las manos es tan fino que se considera una de las cumbres del trabajo en alabastro del siglo XVI.
- Salida «In Extremis»: Los sepulcros se salvaron de ser convertidos en cal o destruidos por el colapso de las bóvedas del monasterio gracias a su venta.
- Influencia Escurialense: Pompeo Leoni estaba trabajando en las estatuas del Altar Mayor de El Escorial casi al mismo tiempo que se gestaban estos sepulcros.
Valor Economico
Valor de compra original (1912-1913)
Archer Milton Huntington, fundador de la Hispanic Society, adquirió los sepulcros en 1912 a través de intermediarios y anticuarios (principalmente de la red del marchante francés Émile Páres).
- Precio pagado: 82.000 francos franceses de la época.
- En aquel momento, el franco francés era una moneda fuerte vinculada al patrón oro. Al cambio de 1912, esto equivalía aproximadamente a unas 80.000 pesetas o unos 15.800 dólares estadounidenses de la época.
Equivalencia hoy con el IPC (Poder adquisitivo)
Calcular el valor histórico mediante el IPC es complejo debido a los cambios de moneda y las guerras mundiales, pero utilizando promedios de inflación y paridad de oro:
- En Dólares: Los $15.800 de 1912 equivaldrían hoy a unos $485.000 – $510.000 USD (ajustados por la inflación en EE. UU.).
- En Euros: Si tomamos la referencia de las 80.000 pesetas de 1912 y aplicamos los coeficientes de actualización del INE (y el impacto de la inflación acumulada), el valor de «poder de compra» hoy se situaría en torno a los 650.000 €.
Nota: Aunque parezca una cifra alta, para una obra de esta magnitud arquitectónica y artística, se considera históricamente una «ganga» o cantidad irrisoria en comparación con su valor artístico real.
Valor estimado en subasta actual
Si estas piezas salieran hoy a subasta (escenario improbable debido a que son Bienes de Interés Cultural y propiedad de una fundación), su valor no se regiría por el IPC, sino por el mercado del arte de «Old Masters».
- Estimación de mercado: Un conjunto sepulcral de esta calidad, en alabastro, del siglo XVI y con una procedencia tan documentada, podría alcanzar entre 3 y 5 millones de euros en una casa de subastas internacional como Christie’s o Sotheby’s.
- Valor de coleccionismo: Como piezas únicas del patrimonio leonés (provenientes del Monasterio de San Isidoro y el Monasterio de Santa María de Nogales), su valor es incalculable, pero en términos de seguro y mercado, superarían con creces la simple actualización por inflación.
Referencias Bibliográficas
- Kagan, R. L. (2004). The Hispanic Society of America: Museum and Library.
- Proske, B. G. (1951). Castilian Sculpture: Gothic to Renaissance. Hispanic Notes & Monographs.
- Redondo Cantera, M. J. (1991). El sepulcro en España en el siglo XVI.
- Estella Marcos, M. M. (1993)
- Rubén Fernández Mateos (2018). A propósito del escultor Francisco de la Maza: el traslado del retablo de los Reyes del monasterio de Nogales (León) y dos nuevas obras en la provincia de Valladolid. BSAA arte LXXXIV (2018)
- Museo Del Prado, acerca de Pompeo Leoni (enlace)
Pompeo Leoni
El Escultor de la Monarquía Hispánica
Pompeo Leoni no fue un escultor cualquiera; fue el artista de cámara de los reyes Carlos V y Felipe II. De origen milanés, llegó a España en 1556 acompañando el séquito imperial y terminó por afincarse en Madrid hasta su muerte. Representa el puente artístico entre el Renacimiento italiano y la sobriedad del Siglo de Oro español.
El Estilo: «El triunfo sobre la muerte»
Su estilo se encuadra en el Manierismo clasicista. Leoni perfeccionó la escultura funeraria con una intención clara: no solo representar el cuerpo, sino la dignidad eterna del difunto.
- Virtuosismo técnico: Era capaz de «ablandar» el alabastro y el bronce. En los sepulcros de los Quiñones, esto se observa en la increíble textura de las telas y el detalle de las armaduras, que parecen reales.
- Psicología del rostro: Sus yacentes no son figuras inertes; poseen una serenidad que refleja la paz espiritual y el estatus social.
Su Gran Obra: El Escorial
Para entender la importancia de los sepulcros de Nogales, hay que saber que Leoni es el autor de los Cenotafios Reales en la Basílica de El Escorial. El hecho de que los Condes de Luna (los Quiñones) consiguieran que el mismo escultor del Rey labrara sus tumbas indica el inmenso poder y la cercanía que la familia tenía con la Corona.
La Conexión con Leonardo da Vinci
Un dato fascinante para tu investigación es que Pompeo Leoni fue el principal coleccionista y salvador de los manuscritos de Leonardo da Vinci. Gracias a él, muchos de los dibujos y tratados de Leonardo (como los Códices Madrid que hoy están en la Biblioteca Nacional) llegaron a España y se conservaron. Esta sensibilidad intelectual se traslada a la precisión anatómica de sus esculturas.
Relación con los Sepulcros de los Quiñones
Aunque Leoni dirigía un taller importante, los expertos coinciden en que la calidad de los rostros y las manos de Don Suero y Doña Elvira sugieren su intervención directa.
- Contexto de creación: Se cree que fueron realizados en su taller de Madrid hacia finales del siglo XVI.
- Materialidad: Leoni prefería el alabastro por su capacidad para permitir detalles minuciosos y su traslucidez, que da a la piel de los yacentes una apariencia casi viva bajo la luz adecuada.
Un hombre entre la fe y el conflicto
Como dato curioso para el apartado de «antecedentes», Pompeo tuvo problemas con la Inquisición en 1558 debido a sus ideas luteranas, llegando a ser condenado a recluirse en un monasterio por un tiempo. Sin embargo, su inmenso talento hizo que Felipe II lo perdonara y lo mantuviera como su escultor favorito.



